Carlos, llevaba meses sin que nadie supiera nada de el, ni en su trabajo, ni su familia... Solo Kimberly.
Era un sábado y llovía, Carlos sucumbía, ni las drogas le quitaban ese dolor tan insoportable del pecho y de la cabeza, veía sombras y escuchaba voces, necesitaba quitarse esta ansiedad y depresión de una vez por todas, pero afuera seguía el diluvio y ya casi no tenía dinero.
Solo había algo que hacer, hablar con Kim, ella siempre tenía la respuesta para todo, ella era luz para el, ella era la respuesta para todas sus preguntas.
Ese día la llamo, nueve veces, pero Kim no atendió al llamado...
Para Carlos esto no era bueno porque solo Kimberly sabia acerca de la tendencia suicida de Carlos de querer tirarse de grandes alturas y Carlos vivía en un séptimo piso.
Kim llamo esa noche y contestaron de las policía...