jueves, 11 de diciembre de 2014

Memorias de invierno.

No tengo idea de lo que voy a escribir.

Siempre hay fragmentos de nuestras vidas que prevalecen por mucho tiempo y para mi esas son memorias de invierno...

Veo una gran ventana que da hacia las montañas y a los bosques, una pequeña casa, una chimenea y la veo a ella, sentada en su silla leyendo algún libro de poemas que tanto le gustan, se siente bien estar ahí, luego voy a acariciar sus mejillas, coloradas por naturaleza, mis manos están frías, usualmente porque estoy nervioso, pero no lo estoy, todo es perfecto, ver la nieve caer afuera, el calor del hogar y una taza de café... otro buen invierno.

Luego otro invierno, pero ésta vez triste, mis manos siguen igual de frías, escribir es lo único que se lleva este frío de mis impasibles y testarudas manos que un día sentían tu mejilla tibia y ahora escriben poemas y cartas para aliviar tu ausencia, pienso en como es mi ingenuidad y en como tu te aprovechas... pero esta bien, te amo y supongo que eso es lo que importa, mis manos son simples instrumentos que sirven para adorar la fineza de tu cuerpo, tu mujer de hielo, que nunca te derrites ni aunque todo el amor del mundo se te sea entregado, dulce razón de mis desvelos, mejor regresa a mis sueños y así cuando duerma podré sentir que siempre estas junto a mi, no querré despertar.

En las noches de frío suelo recordarte, tu recuerdo me quita el frío, la luna lo sabe, tu lo sabes, lo sabe el mundo, yo lo se...

Luego solo hay fragmentos... paseos en el parque, tu y yo de la mano... luego veo a mis abuelos, abrazos risas, quisiera saber porque los inviernos se vuelven tan importantes en la vida de una persona, quizá sea porque siempre pasan cosas interesantes o quizá sea porque me gusta el frío realmente jamás lo sabré.

Quizá es porque le temo al invierno y a la soledad involuntaria que siempre lo acompaña y si, tengo un romance discreto con la soledad, recuerdo cuando la conocí, sufrí mucho pero después creo que empezaba a acostumbrarme, la soledad y yo... quien lo diría me empezaba a agradar la idea de que no necesitaba a nadie mas... creo que todos lo hemos sentido ¿no? esa soledad que nos envuelve y en mi caso nos gusta me apasionaba caer lentamente en un agujero sin salida ese ensordecedor silencio macabro que lo podríamos relacionar como un eterno grito ahogado... todos lo hemos sentido y los que no, tienen suerte, en fin la soledad me apasiona pero me aterra, esa es la verdad.

Antes de terminar este vago escrito que habla de todo y de nada, sonríe amigo/a vive tu vida al máximo no te dejes caer por nada y si caes arrástrate entonces pero nunca dejemos de ir hacia adelante...

En memoria de todas mis memorias de invierno "1998 - 2014" .



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